Mi historia
Todo comenzó con un tronco olvidado
Soy Paz García, artesana autodidacta.
Mi historia con la madera comenzó de una manera inesperada. Un día, un tronco olvidado llegó a mis manos y lo que parecía simplemente un pedazo de madera terminó abriendo un mundo completamente nuevo para mí.
Al trabajarla comencé a descubrir sus vetas, colores, formas y texturas. Pero también comencé a descubrir algo más: una nueva manera de mirar.
Con el tiempo, mi oficio se fue vinculando también con la búsqueda y recolección de madera nativa, rescatando materiales que ya han cumplido un ciclo o que han sido olvidados, para darles una nueva vida a través de la creación.
En ese proceso fui encontrando un equilibrio entre lo ancestral y lo contemporáneo: el respeto por un material que ha acompañado al ser humano desde siempre, junto con una mirada actual que busca explorar nuevas formas, diseños y posibilidades.
Comprendí que muchas veces aquello que parece simple o insignificante guarda una belleza que solo aparece cuando nos detenemos a observar.
Ese encuentro fue, de alguna manera, un renacer.
Desde entonces, trabajar la madera se transformó en una forma de crear, aprender y agradecer.
Hoy busco rescatar, reutilizar y transformar la madera, respetando su origen y sus propias características, para convertirla en piezas únicas, hechas con tiempo, dedicación y amor por el oficio.
Creo en el valor de lo hecho a mano. Creo en la importancia de detenernos.
Y creo que aquello que alguna vez fue olvidado puede encontrar una nueva vida cuando decidimos volver a mirarlo.


