Lo que otros desechan, yo vuelvo a mirar

A veces, una nueva vida comienza cuando decidimos mirar de nuevo aquello que otros dejaron atrás.

No toda la madera que llega a mis manos es nueva. Algunas piezas han sido olvidadas, descartadas o simplemente han dejado de cumplir la función para la que fueron creadas.

Pero cuando las miro, intento no quedarme con su primera historia.

Me pregunto qué otra posibilidad existe.

Dar una nueva oportunidad

Reutilizar madera se ha convertido en una parte importante de mi manera de crear. Me gusta rescatar aquello que todavía tiene algo que entregar y descubrir en sus formas, vetas y marcas una nueva posibilidad.

No se trata de ocultar su pasado.

Al contrario: quiero que siga presente.

Una marca, una grieta o una irregularidad pueden contar parte de la historia de esa madera y convertirse también en parte de una nueva pieza.

Transformar no significa borrar lo que fue. Significa darle la oportunidad de ser algo más.

Crear con lo que ya existe

Cuando trabajo con madera reutilizada, el proceso comienza de una manera distinta. Tengo que observar con más atención, adaptarme a lo que encuentro y dejar que la propia materia me indique el camino.

Así nacen muebles de madera y piezas únicas que conservan algo de su historia original, pero que comienzan una nueva conmigo.

Para mí, ahí está una de las cosas más bonitas de este oficio: descubrir que aquello que parecía no tener un nuevo destino todavía puede convertirse en algo valioso.

Porque a veces no hace falta buscar algo nuevo.
Solo hace falta volver a mirar.